Teatro de Alejandro Casona

En 1935 Alejandro Casona, poeta y dramaturgo español (1903-1965), publicó una obra teatral llamada Nuestra Natacha.

Nuestra Natacha cuenta la historia de una joven que ha logrado prepararse en Pédagogía. Natacha se va a encontrar por tanto en un ambiente universitario compuesto exclusivamente de hombres. Allí conocerá a Lalo, quien se enamorará de ella. Natacha será directora del Reformatorio de las Damas Azules, una institución penitenciaria. Natacha tendrá como objetivo, aquel de convertirlo en un lugar digno para las prisioneras.

Esta obra es relevante porque pone de relieve el papel de la mujer durante la Segunda República española (1931-1939) y a la vez subraya, por oposición, el retroceso que sufrió la mujer durante el franquismo (1939-1975). Así mismo la educación es el eje de la obra: recordemos que uno de los grandes avances de la Segunda República española fue el de las Misiones Pedagógicas.

Esta obra teatral tuvo gran acogida entre los intelectuales América latina no sólo por el contacto directo del dramaturgo exiliado que recorrió Francia y varios países latinoamericanos sino también por la voluntad de apoyo a la democracia española. Estos países fueron entre otros, Argentina (donde también se radicó), Costa Rica, Ecuador, México y Brasil.

Cito a continuación una definición de héroe. Le dice Natacha a su tío:

« Y yo pienso, tío Santiago, que el único valor estimable es este: no el de los héroes brillantes, sino el de tantos humildes que luchan y trabajan en las últimas filas humanas, que no esperan la gloria, que sienten el miedo y el dolor de cada día… ¡pero están en su puesto! »

A través de este personaje se puede observar una definición de Héroe ( o heroína) que enfoca a los anónimos pero que se distinguen socialmente por pertenecer a la clase oprimida y explotada. Discurso marxista cierto pero no sin interés en estos tiempos en que se puede observar que las prebendas son dadas a personas que no han hecho el mínimo esfuerzo heroico.

 

La poesía en estas circunstancias

Les attentats terroristes du 13 novembre à Paris sont des actes barbares. Cependant, la France ne se laissera pas vaincre par la peur des lâches qui se disent porteurs de vérités qui ne sont que des ignominies.

Ce n’est pas seulement la ville de Paris qui a été agressée mais les valeurs fondamentales de tout être humain. L’une des armes pour lutter contre ces monstres inhumains est la poésie. En 1982, Juan Gelman (1930-2014), publie le poème « Sobre la poesía » dans le recueil Hacia el Sur. En voici une strophe :

Lo lindo es saber que uno puede

cantar pío-pío

en las más raras circunstancias/

tío juan después de muerto/ yo ahora

para que me quierás.

Ce qui est beau c’est qu’on peut

chanter pio-pio

dans les circonstances les plus étranges/

oncle jean après sa mort/ moi maintenant

pour que tu m’aimes.

Le petit oiseau est la poésie ; oncle jean est le poète et l’humanité.

Marlene Moret